Laurel Aitken, el padrino del ska, fue un artista prolífico que, cuando no estaba de gira, solía ir al estudio a grabar nuevo material. De todas esas sesiones surgieron muchas cintas sin terminar con canciones nuevas que nunca vieron la luz.
Liquidator rescata estas cintas y las lleva de vuelta al estudio de grabación para finalizar todos esos proyectos con el acompañamiento de Mighty Megatons, quienes escribieron las partes inconclusas y grabaron la base instrumental perfecta para algunos de los momentos más brillantes de la carrera de Laurel. Esta colección de canciones fue producida por Rudy King, líder de Mighty Megatons, quien compuso, arregló, grabó y produjo con un resultado increíble.
No hay información sobre cuándo Laurel comenzó a grabar estas canciones originalmente ni sobre los estudios que utilizó. En la mayoría de las grabaciones no había instrumentos de acompañamiento, solo la voz de Laurel, a veces un teclado o un metrónomo, pero poco más. Por eso, el trabajo de Mighty Megatons ha sido tan importante para reescribir y reorganizar las composiciones de Laurel.
Si no conoces a este artista, debes saber que Laurel Aitken (1925-2005) nació en Cuba y se mudó con su familia a Jamaica a los 8 años. A los 12 ya cantaba calipso y tocaba la guitarra para los turistas. Siendo adolescente, ganó varios concursos locales y más tarde realizó sus primeras grabaciones, en plena época del jazz, el boogie-boogie, el R&B y el calipso. Laurel fue el protagonista del nacimiento del ska, ese rhythm and blues con sabor jamaicano, del que posteriormente fue aclamado como pionero. Sus primeros éxitos y números uno comenzaron a llegar en la isla. La música jamaicana estaba cambiando en los años 60 y el ska se estaba convirtiendo en un nuevo ritmo llamado rocksteady. Jóvenes seguidores y talentos, como Bob Marley, eran admiradores de Laurel, quienes lo esperaban después de sus conciertos para pedirle autógrafos. Laurel siempre estuvo en la cima, y cuando se mudó a Londres, en 1969, nació el reggae. El resto de su vida transcurrió en el Reino Unido, donde desarrolló una exitosa carrera en Europa, promoviendo a artistas jamaicanos, produciendo grabaciones y siendo uno de los artistas jamaicanos que más frecuentemente tocaba en vivo por todo el mundo. Laurel Aitken falleció el 17 de julio de 2005.


